esqueletos
esqueletos
Nombre: Esqueletos
Dieta: el vacío
Peso: 14 kg
Altura: humana
Punto débil: articulaciones vertebrales
Época: Histórica
Avistamientos hoy: Sí




Ver un esqueleto no deja de ser escalofriante, ya sea en una película, un documental o en un museo. En todo caso, es una sensación que puede dar pavor o simplemente resultar apasionante para algunos. Lo cierto es que los esqueletos, asociados a esa transición de la vida a la muerte, han generado admiración, temor, incertidumbre o desasosiego al ser humano a través de la historia.

esqueleto ejercitos

Desde la antigüedad la referencia a los esqueletos ha sido muy común y no ha dejado de serlo en la actualidad. Ahora bien, en la cultura occidental, el esqueleto humano se ha instaurado fundamentalmente en la colectividad bajo el símbolo de miedo, muerte, violencia y todo lo sobrenatural.

Como parte de este imaginario también abundan los ejemplos donde se reviven cadáveres que en forma de esqueletos se convierten en un ejército de muertos vivientes.  Por lo que en muchos casos, como pasa con los zombis, los esqueletos simbolizan la colectividad movilizada.




Características de los esqueletos

Si nos centramos en el aspecto biológico, el esqueleto es el soporte de todos los organismos vivos, posibilitando apoyo y protección a los tejidos blandos y a los músculos. El sistema esquelético se relaciona con otros sistemas como el nervioso, el articular y el muscular y entre las funciones principales se encuentran la locomoción, contención, sustento y protección.

Nuestro cuerpo en la adultez dispone de 206 huesos, soportados por ligamentos, tendones, músculos y cartílagos y están compuestos por sales de calcio, carbonatos y fosfatos, que otorgan resistencia y durabilidad.

Claro está, estos esqueletos animados se mueven bajo el influjo de la necromancia, magia negra que anima a estos pobladores de las tumbas y une los huesos sin necesidad de articulaciones ni cartílagos.

Apariciones de esqueletos en el cine

Los esqueletos son elementos recurrentes en las fiestas de Halloween celebradas en países como Estados Unidos, Canadá y España. Son también aludidos en la festividad que honra a los difuntos, conocida como el Día de los Muertos, efectuada en México y en varios países de América.

Asociado a estas mismas celebraciones, múltiples son las apariciones de esqueletos en la gran pantalla. A finales de la década del 50 tenemos la película Macario, cuya trama tiene lugar durante la víspera de un Día de Muertos, también están los filmes “Érase una vez en México”, así como All souls Day (Día de los Muertos), los cuales se desarrollan durante la conmemoración del Día de Muertos.

La temática del Día de Muertos se ha utilizado también en películas animadas como “Coco” y el simbólico esqueleto aparece en la graciosa “Scooby-Doo y el monstruo de México”.  En el cine estadounidense se ha inmortalizado el trick-or-treat de Halloween y sus disfraces esqueléticos y en muchas otras, pertenecientes al género de terror sobresale el mencionado elemento.

La lucha de esqueletos de Jasón y los Argonautas

Con igual significación, destaca una antigua película de aventuras basada en la mitología griega titulada “Jasón y los Argonautas”. De todas las apariciones en el cine de esqueletos, nos quedamos con esta. Primero, porque son un diseño de Ray Harryhausen, magnífico artista de mediados del siglo XX. Especialista en monstruos mitológicos y en stop motion.




Casos de esqueletos reales “vivos”

En diversas culturas se han generado creencias en torno a la muerte y a existencia real de esqueletos vivos. Las leyendas e historias que en torno a los esqueletos se han creado, pueden deberse al aspecto de los mismos o quizás a la proximidad del mundo de los vivos y el de los muertos, todo lo cual ha dado origen a muchas teorías, especulaciones, ritos y tradiciones.

El único caso que podría ser considerado “real” es el del estadounidense Isaac W. Sprague. Trabajó para el circo como “el esqueleto viviente”: Sprague medía 167 y pesaba tan solo 19 kilos. Se convirtió en uno de verdad a los 46 años. Peter Robinson, otro cirquero posterior, nunca llegó a su delgadez: pesaba 26 kilos. No obstante, trabajó en el filme “La parada de los monstruos”, de 1932 como, ¿adivinan qué?, esqueleto viviente.

isaac sprague

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